Como reparar un sofá de cuero sin gastarte un dineral

Como reparar un sofá de cuero sin gastarte un dineral

Los sofás de cuero son una elección ideal si lo que quieres es darle a tu vivienda un toque exclusivo y a la vez acogedor. Sin embargo, son sofás que requieren de muchos cuidados y que deben tratarse con delicadeza, pues el cuero es una tela que se puede dañar con mucha facilidad. Y aunque, a veces nosotros los tratemos con mucho mimo, si tenemos niños o mascotas en casa… es fácil encontrarse alguna sorpresa desagradable el día menos esperado.

Por eso, hoy en Fábrica Sofás os traemos unos consejos para poder reparar los sofás de cuero sin tener que gastarse un dineral, y además de una manera sencilla que nos ahorrará tiempo y dinero. ¡Atentos!

Cuidado y mantenimiento del cuero

Antes que nada, queremos recordar que el cuero es un material delicado, por lo que hay que cuidarlo muy bien para que se mantenga limpio y brillante. Lo primero que debes evitar es el uso de productos químicos para limpiar el cuero. Este tipo de sprays o geles suelen provocar daños de difícil reparación, por lo que es mejor no usarlos.

Como el cuero se limpia bastante bien, es mejor utilizar agua y jabón, todo un clásico de la limpieza. Si la mancha es muy persistente, mejor que recurras a productos que sean específicos para este material, y que puedes encontrar en cualquier supermercado.

Otro aspecto a tener en cuenta es que debes mantenerlo alejado de la luz solar, ya que una exposición prolongada podría secar y rasgar la tela. La humedad y el fuego también son enemigos del cuero, por lo que, si tenemos una chimenea en casa, mejor alejarla de nuestro sofá. Lo mismo con la humedad, si nuestro salón o comedor es una zona con altas cuotas de humedad, puedes poner un deshumidificador a ciertas horas del día para bajar dicha humedad y conseguir un ambiente más cómodo y menos dañino para tu sofá. Por supuesto, qué decir de los cigarros; una sola ceniza puede hacer un agujero en tu sofá por lo que nada de fumar cerca. Y por supuesto, mantén alejados objetos que puedan ser cortantes y evita el contacto directo con cremas y otro tipo de cosméticos.
 
Para cortes superficiales

El cuero es un material que se puede rasgar con facilidad con el roce de cualquier elemento cortante o simplemente por el paso del tiempo. No suelen ser grandes cortes, pero si no los reparas a tiempo, se irán haciendo más y más grandes, hasta que te obliguen a llevar la tapicería a reparar, lo que te podría salir por un ojo de la cara.  

Así que, para hacer esta pequeña reparación en casa, basta con tener a mano pegamento para cuero y un poco de limpiador. Lo primero que debemos hacer es limpiar la zona de alrededor del corte con el limpiador, para ello tenemos que realizar pequeños movimientos circulares y sin hacer fuerza, para evitar que el corte se extienda. Así nos aseguramos la efectividad del pegamento de cuero, ya que, si la superficie está sucia, éste no pegará.

Una vez lo tengamos limpio, aplica un poco del pegamento en el interior del corte y pega ambas partes. Para asegurarnos un resultado más estético, tenemos que asegurarnos de que ambas partes quedan lisas y alineadas, para que la imperfección que hemos corregido apenas se note. Cuando se hayan pegado las dos partes, vuelve a repetir el proceso de limpieza, para evitar cualquier rastro del pegamento que se haya podido quedar en la superficie del sofá. Por último, debemos dejar que el pegamento se seque por sí solo, nada de utilizar un secador para acelerar el proceso, lo único que conseguiremos es desgastar el cuero y convertir nuestro trabajo en una chapuza. Tan sólo tendrás que esperar una hora para volver a utilizar tu sofá con normalidad.

Para agujeros y cortes profundos

Al igual que hemos hecho con los cortes pequeños, es importante limpiar la zona del sofá debidamente para que el pegamento haga su efecto. Una vez tengamos el sofá bien limpio debemos recortar un parche de un tamaño ligeramente superior al del agujero o corte, para poder ponerlo dentro del sofá. Dicho parche servirá para reforzar la zona del relleno y en él irá el pegamento que pegue ambas partes del sofá. Puedes comprar un trozo de tela de cuero de un color similar a tu sofá en cualquier tienda de telas, y aunque te gastes un poco más, lograrás mejores resultados.

Es importante que el parche sea de un material plano, así que deberás alisarlo bien. Una vez lo coloques, puedes utilizar unas pinzas para que quede completamente liso, así evitaremos bultos extraños. Utiliza el pegamento para cuero para pegar el parche a los bordes del corte o agujero y deja actuar unos 20 minutos para que se seque.

Utiliza un tinte del color de tu sofá para aplicarlo sobre el relleno. Puedes hacerlo con una esponja, añadiéndolo poco a poco y con varias capas para que quede un color uniforme. Una vez finalizado este paso, aplica unas capas de material de acabado para cuero, esperando siempre un poco entre la primera y la segunda para que puedan secarse. Este material aporta brillo y resistencia a la reparación, y tu sofá tendrá un aspecto más natural y no se notará que una vez estuvo roto o dañado.

 

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